Boletín Electrónico

“Estamos dignificando nuestra actividad”

Por Cristina Lescano
El Ceibo Cooperativa de Provisión y Servicios para Recolectores

Nuestro trabajo comenzó en 1988, para dar solución a la problemática habitacional de las familias que vivían en situaciones precarias y en un marco de ilegalidad, en casas tomadas, o edificios abandonados como era el caso de las Bodegas Giol. Teniendo en cuenta que casi el 90 % de la economía de estas familias se basaba exclusivamente en el cirujeo, comenzamos en buscar los modos de organizar esta actividad, formalizándola. Pero organizarla no sólo implicaba atender aspectos exclusivamente ligados al trabajo y a la vivienda, con ello se desplegaba una red de asistencia comunitaria que buscó dar respuesta a otros temas como la salud reproductiva.
A pesar de que la mayor parte de los residuos son enterrados para su disposición final, cerca del 75 % de los mismos pueden ser separados y reciclados, retornando al ciclo productivo y no dañando al medio ambiente. Este alto porcentaje de residuos susceptibles de ser reciclados sumado al incesante incremento de la desocupación y exclusión de vastos sectores de la población, fue generando la proliferación de un trabajo marginal y riesgoso: el del “Ciruja” - operador ilegal de la basura - y su familia, quienes se hallan en una situación de extrema pobreza y marginación que merecía y aún merece, una inmediata atención.
En consecuencia, para el año 1997, se formalizó la cooperativa asociada a 60 organizaciones vecinales, que comenzó a operativizar su trabajo articulado desde los CGP’s de la zona de Palermo en la cual trabajamos. Teniendo en cuenta que desde 1990 la Ciudad de Buenos Aires comenzó a multiplicar la cantidad de residuos generados por su población, alcanzando en la actualidad entre 4.000 y 5.000 toneladas diarias, fue cuestión entonces de dar a conocer a recuperadores y vecinos, la necesidad de poner nuestro trabajo en función de aportar soluciones al tema de la basura que constituye un grave y urgente problema ecológico a resolver.
Con organización, educación para el trabajo, colaboración por parte de los vecinos, la cooperativa comenzó a especializarse en el acopio, clasificación y recuperación de los materiales reciclables. Los vecinos comenzaron a separar los residuos que nosotros retiramos de sus viviendas, y los trabajadores que realizan su actividad en la calle comenzaron a comprender que la rotura de bolsas de residuos, provocaba polución, falta de higiene en el espacio público, bloqueo de los desagües e inundaciones. Pero si bien este es un tema recurrente y conocido para nosotros, requiere de una inmediata solución no sólo desde el sector de los recuperadores, sino de toda la comunidad. Todavía hay muchos vecinos que siguen sacando la basura fuera de los horarios establecidos.
Para colaborar con este y otros objetivos, durante cuatro meses, nos asociamos con la agrupación Greenpeace, en la presentación del proyecto Basura Cero, que posteriormente fuera sancionado como Ley 1854, que contiene en gran medida la formalización del trabajo que venimos realizando desde hace muchos años, y hace posible el blanqueo de toda la cadena de producción en torno a la basura.
Reciclar los residuos sólidos, que en la actualidad se desechan, a través de la formalización de la actividad realizada por los “Cirujas”, es uno de las cuestión de suma importancia. El Ceibo Cooperativa de Provisión y Servicios para Recolectores, es una cooperativa fundada con este objetivo, que propone a los trabajadores asociados un cambio fundamental: el de participar en forma directa y legal de esta actividad, ya que sus integrantes son recolectores callejeros ( cirujas ) con experiencia, que unieron fuerzas, se capacitaron y profesionalizaron. Para de esta forma generar una actividad productiva, y una genuina fuente formal de empleo, para los recolectores y su familia, basada en la recolección, separación, reciclaje y comercialización de los residuos sólidos. Para ello se está ejecutando en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires un Programa Socio Ambiental con una amplia participación de vecinos y organizaciones de la sociedad civil. El programa se basa en la separación en origen y tiene cinco componentes principales: Promotores ambientales, Vecinos separando en origen, Recuperadores puerta a puerta, Centro de acopio y Comercialización.
El principal resultado esperado es el de facultar a los sectores pobres a participar en el desarrollo e invertir en ellos. La tarea de cirujeo, que realizan individualmente, la entregan a grandes acopiadores quienes se benefician comprando a bajo precio lo que venden al triple.
Con todo esto estamos dignificando una actividad que provee un nuevo servicio a la comunidad, estamos integrando a la familia del “ciruja” a la sociedad, fortalecemos la cooperativa para la ayuda mutua. Estamos creando un centro de recuperación y clasificación para estimular la reducción de la basura y el empleo de lo reutilizable por la comunidad, aumentamos las fuentes de empleo para superar nuestro desempleo, y en especial, buscamos insertar a los jóvenes que deambulan sin un proyecto personal. Capacitar a la comunidad en educación ambiental, incluyendo a los ciudadanos, los trabajadores, las familias y voluntarios, es una parte importante para que nuestra actividad tenga los alcances que deseamos y todos necesitamos.