La geografía relaciona el bienestar con la salud de las poblaciones. La información de los procesos salud-enfermedad en diferentes sectores, puede ser incorporada siempre que se aborde la desigual distribución de componentes socio-económicos, incluyendo los socioculturales. La geografía nos aproxima a la salud de las comunidades privilegiando el espacio y la articulación de sus condiciones y de quienes lo habitan. La población deviene en aspecto geográfico cuando se analizan las condiciones ambientales, reservorio de climas y contaminantes, espacio históricamente estructurado, que expresa las consecuencias de la organización económica. La producción social del espacio, sus momentos de configuración y funcionamiento, estará definida por las condiciones de acceso, protección y uso de los recursos naturales y determinado tanto por los modos de producción precedentes como por la reproducción de los mismos en los esquemas actuales a escala local, nacional y mundial. Por lo tanto la intrincada superposición de mapas nos dará una aproximación a la problemática ambiental en estrecha relación a los modelos de producción de realidad económica.
Los Sistemas de Información Geográfica y Ambiental son herramientas de apoyo en el análisis de situaciones que presenten un potencial riesgo para la salud, elementos que ayudan a diseñar la vigilancia, planificación y evaluación de intervenciones para la protección del Medio Ambiente y la salud de los habitantes. La distribución geográfica de problemas de salud o de componentes que derivan de los Mapas de información ambiental, adquieren tal importancia que se estima que aproximadamente el 80% de las necesidades de información de quienes toman decisiones o definen políticas en los gobiernos locales la obtienen a través de estos. La utilidad potencial de las técnicas cartográficas, mejora el conocimiento y la interpretación de la distribución de daños a la salud. A partir de la distribución espacial pueden establecerse las vinculaciones entre las premisas naturales o sociales de los daños ambientales existentes. En el campo de la prevención pública de la salud ayuda a la elaboración de diseños epidemiológicos y de técnicas estadísticas para el estudio de patrones espaciales y temporales de enfermedades.
El espacio urbano puede ser considerado un hábitat natural modificado por la acción humana y por tanto una construcción social. Esta conceptualización geográfica sobre el espacio como recurso teórico e instrumento de análisis, ayuda a pensar el importante aporte que realizan los Sistemas de Información Ambiental – Mapas de Aire y Ruido - para la prevención de los procesos salud-enfermedad, expresión de determinaciones y condicionantes de carácter estrictamente biológicos, ambientales y sociales tanto históricos como actuales. Los diversos modelos de control aplicados a la elaboración de políticas ambientales, coinciden en que la salud es resultado de complejas y dinámicas interacciones entre factores, que esencialmente expresan las interacciones hombre-medioambiente. El marco que sustenta estos modelos progresivos de control sobre los recursos naturales - aire, suelo, agua - se estructura sobre la importancia determinante de estos en la salud de la población. Si bien las condiciones de vida son la resultante de las dimensión ecológica, económica, biológica, de conciencia ambiental y conducta político -social, los daños a la salud son resultantes tanto de la dinámica interna de estas dimensiones, como de las respuestas sociales ante procesos de cambio.