LOS FANTASMAS DE INTERNET.

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¿ Casualmente? en los últimos días han aparecido artículos en distintos medios (diarios, televisión) que alertan sobre los peligros que significa el uso de internet para los niños y adolescentes.

 Es de esperar que dichos informes nada tengan que ver con los datos oficiales sobre el aumento del acceso a internet que se ha producido en los últimos meses en la Argentina y que –hilando fino–derivaría  tal vez en una disminución en el consumo, por ejemplo, de la televisión.
 En las notas publicadas, se deja entrever que internet –o sus contenidos–, son nocivos y que es peligroso para los niños estar frente a la computadora durante muchas horas.
El planteo es simplista y algo falaz, ya que la presencia de niños y/o adolescentes frente a cualquier aparato durante horas debería preocupar a los adultos más allá del medio del que se trate. 
Tal como están planteados los artículos en mención, es responsabilidad de internet que un niño pase horas “conectado”, y no de los padres que lo permiten.
 Lo deseable sería que detrás del uso del consumo de un medio por parte de los niños, se  cuente con la presencia de un adulto, en todos los casos.
Sobre el uso en particular de internet, hace unos meses–en este blog– una compañera del equipo ejemplificaba las posibilidades del uso de internet al compararla con un martillo: se puede usar tanto para destruir como para construir.
Siempre, es el criterio del adulto el que debe primar y es su mirada la que debe acompañar y orientar a los niños y adolescentes, sobre todo para comunicarse,  para entender de qué se trata, sin quedar excluido del tema que tanto parece preocupar. Es decir, hablamos de una presencia responsable, no para prohibir, sino para compartir y entender.
En nuestro equipo de trabajo, en el que trabajamos día a día con los docentes y con  las posibilidades que brinda internet  para las prácticas pedagógicas, tenemos otra experiencia para contar, muy diferente de la que plantean los medios mencionados al comienzo.
 Testimonios  en los que los profesores y alumnos enriquecen la experiencia de aprender al utilizar internet, en la que los alumnos y profesores entablan una relación particular en la que ambos aprenden, o donde los alumnos encuentran un lugar en donde expresarse y perfeccionan juntos con el profesor  el cómo. Donde existe la oportunidad de intercambiar experiencias con chicos de otros lugares, donde leen y  aprenden a seleccionar información hasta lograr un criterio propio y crítico y en donde crean contenidos cada vez más ricos.
Este tipo de notas, que aparecen cada tanto para desinformar, subestiman la capacidad de análisis de los lectores, televidentes o en el caso de internet, usuarios.

 Para generar desconfianza –o directamente miedo– apelan a palabras precisas: pornografía, adicción, etc.
Para contrarrestar esa mirada parcial, subjetiva o con una información superficial sobre el tema, una vez más, recomendamos acercarse a las nuevas tecnologías, conocerlas, apropiarse de ellas,para desterrar el miedo,  para entender en qué andan nuestros alumnos/ hijos, que generalmente es en algo mucho más creativo que generar confusión o mediocridad.

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